Compartir

Puebla ocupa el primero de nueve estados con producción de cempasúchil a nivel nacional junto con Chiapas, Estado de México, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala, Oaxaca y Veracruz.

En el estado, las regiones de Atlixco, Atlimeyaya, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Huaquechula, Metepec, Tianguismanalco, San Diego Acapulco, San Jerónimo Tecuanipan y Quecholac son las principales productoras de esta flor, que se caracteriza por su olor y color que visten a los campos de amarillo.

Tradicionalmente, el cempasúchil se produce junto con la flor de terciopelo y la nube, mismas que se emplean para conmemorar a Todos Santos, año con año.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (SAGARPA) en Puebla se producen anualmente 11,348 toneladas de flor en 1,301 hectáreas de cultivo.

La dependencia estima una derrama económica de 31.7 millones de pesos gracias a la producción de 2,988 toneladas en 247 hectáreas. Además, entre 70 y 80% de la producción se distribuye en 19 estados del país, el de mayor consumo es Hidalgo; el resto –de 30 a 20%– se vende en el estado.

La siembra (título 2)

En temporada de lluvias los productores inician con la preparación de la semilla, los primeros días de julio son ideales, para que en los últimos sean depositadas para sembrarlas.

Posterior a 20 días se dan los primeros brotes, por lo que son trasplantadas a los canales para el cuidado durante 60 días más, superando el metro de altura, explicó el productor Edgar Moranchel.

“Se pone la plántula, la semilla y en el tiempo de cuidado es de dos a dos meses y medio al día de la venta que es a partir del 26 de octubre para que para el 3 o 4 de noviembre se haya terminado”.

En entrevista con Poblanerías en línea, el productor poblano mencionó que el precio se define con base en la cantidad de flores que vendan, el primero y más grande se denomina “maleta” que este año se vende entre 80 y 100 pesos; en tanto, el “chongo” de menor tamaño cuesta de 25 a 30 pesos.

“A veces se dispara un poquito el precio por que se acaba la flor, entonces desde luego que ahí suben un poquito los precios por que ya hay mayor demanda y menor oferta”, explicó a Poblanerías en línea Edgar Moranchel productor de flor en Atlixco.

Además de la flor de muerto, la de terciopelo y nube son típicas de esta temporada de Todos Santos.

  • Tres tristes tigres
  • Tragaban trigo en un trigal
  • Peter Piper picked a peck of pickled peppers
  • A peck of pickled peppers, Peter Piper picked
  • Mayo
  • Junio
  • Julio
  • Agosto

A pesar de los daños que ocasionó el sismo en la región de Atlixco, principal productor de flor en el estado, en este año se estima que ambas generen una derrama económica de 29 millones de pesos.

Lo anterior, debido a que la producción de terciopelo alcanzó 234,154 toneladas en 128 hectáreas; mientras que la nube produjo 6,127 toneladas en 640 hectáreas de cultivo.

  1. Tres tristes tigres
  2. Tragaban trigo en un trigal
  3. Peter Piper picked a peck of pickled peppers
  4. A peck of pickled peppers, Peter Piper picked
  5. Mayo
  6. Junio
  7. Julio
  8. Agosto

Sismo no redujo la producción de flor (título 3)

Edgar Moranchel mencionó que el sismo del 19 de septiembre, que devastó gran parte de la zona de Atlixco, no afectó la producción de flor. Independientemente del temblor, aumentó en mil toneladas más.

Explicó que en la zona de Atlixco fueron sembradas 300 hectáreas por 300 productores, que en suma dan alrededor de 9,500 toneladas de flor.

“No, el sismo no afectó en lo más mínimo, al contrario la producción fue mayor y desde luego que la oferta va a ser mayor a su vez”.

No obstante, la venta para los productores redujo hasta 50%, debido a que no hay consumidores de flor. Por eso, invitó a los poblanos y visitantes a acudir a comprar el cempasúchil y ayudar a la reactivación del sector económico.

Curiosidades de la flor (título 4)

Cempasúchil deriva del náhuatl cempohualxochitl (cempohuali = ‘veinte’, y xóchitl = ‘flor’, es decir, ‘veinte flores’). Aunque puede traducirse como ‘muchas flores’.

Además de emplearse como ornamento para los altares y tumbas de los muertos, el cempasúchil es una flor aromática y es comestible.

Entre algunas de las propiedades de esta flor destaca su sabor amargo y el olor que la caracteriza. Sin embargo, puede emplearse como el ingrediente principal para elaborar platillos o el pan de muerto.

Para hacerlo, hay que agregar dos flores (título 5)

Deshojadas a una taza de agua hirviendo, la cual se retira del fuego, se enfría y cuela, la mezcla que se obtiene se agrega a la levadura para el pan y se mezcla para la preparación.

Además, el té que se elabora con la flor puede ser curativo para malestares estomacales, dolor de muelas, fiebre y gripe, por mencionar algunos.

Puebla ocupa el primero de nueve estados con producción de cempasúchil a nivel nacional junto con Chiapas, Estado de México, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala, Oaxaca y Veracruz.

En el estado, las regiones de Atlixco, Atlimeyaya, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Huaquechula, Metepec, Tianguismanalco, San Diego Acapulco, San Jerónimo Tecuanipan y Quecholac son las principales productoras de esta flor, que se caracteriza por su olor y color que visten a los campos de amarillo.

Tradicionalmente, el cempasúchil se produce (título 6)

Junto con la flor de terciopelo y la nube, mismas que se emplean para conmemorar a Todos Santos, año con año.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (SAGARPA) en Puebla se producen anualmente 11,348 toneladas de flor en 1,301 hectáreas de cultivo.

La dependencia estima una derrama económica de 31.7 millones de pesos gracias a la producción de 2,988 toneladas en 247 hectáreas. Además, entre 70 y 80% de la producción se distribuye en 19 estados del país, el de mayor consumo es Hidalgo; el resto –de 30 a 20%– se vende en el estado.

La siembra

En temporada de lluvias los productores inician con la preparación de la semilla, los primeros días de julio son ideales, para que en los últimos sean depositadas para sembrarlas.

Posterior a 20 días se dan los primeros brotes, por lo que son trasplantadas a los canales para el cuidado durante 60 días más, superando el metro de altura, explicó el productor Edgar Moranchel.

 

 


POB/JCSD